Ante este panorama, el sector arrocero ha encendido las alertas y comenzó a adoptar medidas preventivas para proteger los cultivos y garantizar la disponibilidad de agua para el desarrollo de las cosechas.
Los agricultores reconocen que las condiciones climáticas podrían afectar la productividad del grano, por lo que trabajan en estrategias de manejo y planificación para reducir los riesgos y minimizar las posibles pérdidas derivadas de la temporada seca.
Las imágenes son tomadas de Google y pueden estar sujetas a derechos de autor.
Sistema Informativo INRAI
Comentarios (0)
Sรฉ el primero en comentar.