Las autoridades advierten que no será necesario un equipo especializado para imponer comparendos, ya que las modificaciones ilegales al sistema de escape pueden ser detectadas a simple vista. Las sanciones incluyen multas tipo C28 y D17, consideradas entre las más severas del Código de Tránsito, por afectar la salud pública y la convivencia ciudadana.

 

 

Con esta medida, el Gobierno busca frenar la contaminación auditiva que afecta a millones de personas en zonas urbanas. El mensaje es claro: quien haga del ruido su sello en la vía, pagará caro, en una ofensiva que promete cambiar el sonido —y el comportamiento— en las calles del país.

 

Tomado  https://www.millerosorio.com

 

 

 

 

 

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